sábado, 15 de febrero de 2020

MUSEO DE ARTILLERÍA


POLONIA BUSCA UN TANQUE QUE ACOMPAÑÓ A LAS TROPAS ARGENTINAS EN 1978

El gobierno polaco comisionó a su embajadora Aleksandra Piątkowska a negociar la compra de un Sherman.

1942. EEUU entrega a Gran Bretaña varias unidades Sherman que destina al frente de África del Norte durante la guerra contra el Eje.
1943. Gran Bretaña crea una fuerza blindada formada por polacos que habían huido de su país o habían sido liberados de los campos de concentración. Destina a esa unidad varios tanques Sherman modelo “Firefly” (Luciérnaga) mejorados con un cañón de 76,2 mm.
1945. Fin de la segunda guerra mundial.
1948. Una versión indica que Gran Bretaña entregó a la Argentina 360 tanques Sherman en sus distintas versiones como pago por la provisión de alimentos proporcionados por nuestro país durante la gran contienda; en tanto que otra especie señala que fueron comprados en Bélgica mediante triangulación.
1978. A las 120 unidades operativas para entonces el Ejército Argentino les reemplaza los motores por Poyaud a diesel, orugas de fabricación nacional y su cañón por uno de 105 mm, para destinarlos al “Operativo Soberanía”.
2020. Polonia negocia con Argentina la compra de una unidad modelo “Firefly” para destinarla a su Museo de Artillería de Poznan.


Arriba: Tanque Sherman en el Teatro de Operaciones (T.O.S.) del "Operativo Soberanía" en 1978. Abajo: Rodaje del film "Rescatando al soldado Ryan" en 1998, con tanques Sherman comprados por la producción al Ejército Argentino.


De acuerdo a documentación obrante en el gobierno argentino, medio centenar de Sherman “Firefly” habían sido destinados al entonces II Cuerpo de Ejército (comandante general Leopoldo Galtieri) donde prestaron servicio hasta fines de la década del 70.
Teniendo en consideración este dato se podría agregar entonces que esas unidades formaron parte de la movilización de la II Brigada de Caballería Blindada (BrC Bl II) al mando del general Juan Carlos Trimarco, perteneciente al citado cuerpo y como tal se desplazaron hacia el sur del país.
De acuerdo al OrBat (Orden de Batalla) del “Operativo Soberanía” parte de aquella Brigada se habría posicionado al sur de la provincia de Buenos Aires con la misión de salir a cortar un posible avance de las tropas chilenas que pudieran haberse aventurado en territorio argentino en búsqueda de un objetivo preciado: Bahía Blanca pero también a las que pudieran avanzar con el mismo destino luego de haber capturado Río Gallegos (según la previsibilidad del alto mando argentino).
Muchos de los Sherman fueron asignados al Regimiento de Caballería de Tiradores Blindados 10 “Húsares de Pueyrredón” en 1948, en la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires. Desde 1979 al presente la unidad mudó su denominación por Regimiento de Caballería de Tanques 10 “Húsares de Pueyrredón”.
La citada II Brigada de Caballería Blindada estuvo compuesta también por los Regimientos de Caballería de Tanques 1, 6 y 7 que habían sido equipados con tres escuadrones de tanques Sherman repotenciados, en tanto que la 1ª Brigada de Caballería Blindada estuvo compuesta por el Regimiento de Caballería de Tanques 2 y 10 con un escuadrón con Sherman “Firefly”. Y si bien a la versión de que al Destacamento de Exploración Blindada 181 se le había sumado un escuadrón de tanques. no la habíamos podido confirmar al momento de editar el presente posteo, al difundirlo por facebook tuvimos el doble aporte de Federico Casaretto. Por un lado nos daba aquella confirmación y por otro ponía nombres, apellidos y ubicación geográfica y temporal a la foto publicada mas arriba y referida a una unidad Sherman en el T.O.S.: "Esa foto pertenece al Tanque Sherman Repotenciado EA 01222 y data del mes de Octubre de 1978 en el Regimiento de Caballería Blindada 181 General Pacheco conocido en la actualidad como el "3 de FIERRO" con asiento en la ciudad de Esquel a solo dos meses de ser movilizados a Villa la Angostura para hacer de punta de lanza sobre "Paso Puyehue" (actualmente rebautizado Paso Cardenal Samore). El que posa es Ruben Marina, soldado conscripto cargador y radio operador del mismo, y el que toma la foto soy Yo, apuntador del mismo".
Todos los modelos Sherman que actuaron entonces fueron posteriormente desactivados y desafectados del servicio. Hoy día se los puede ver como monumentos en algunas unidades militares, como en el acceso al Batallón de Ingenieros 1 “Coronel Czetz” con asiento en la ciudad de Santo Tomé, provincia de Santa Fe y que para 1978 se denominaba Batallón de Ingenieros en Construcciones 121.
Muchas unidades fueron vendidas como chatarra (recordemos que Steven Spielberg compró algunos para rodar Rerscatando al Soldado Ryan) y en tales condiciones, aunque algo restaurados, fue posible verlos en el listado de ofertas destinado a coleccionistas que poseen algunas empresas que operan en internet. Así, en el Sitio ARCAR, portal para comercializar antiguos vehículos de colección, se ofreció un “Tanque Sherman (norteamericano) de la Segunda Guerra Mundial, buen estado general. Fue reciclado durante el conflicto sobre límites del canal Beagle con Chile”, debiendo abonar la suma de u$s 75.000,00 quien estuviera dispuesto a quedarse con el. Supimos de otra unidad ofrecida en u$s 16.000,00.

Arriba: Sherman ofrecido en venta por internet para coleccionistas. Abajo: Unidad emplazada como monumento en el acceso al Batallón de Ingenieros 1 "Coronel Czetz" (Santo Tomé, prov. de Santa Fe).


Pero volviendo a la búsqueda de los polacos, la misma está centrada en unidades específica ya que ellos cuentan, respecto de la dotación que les fue entregada por los británicos, con los números de serie que correspondió a cada uno, los cuales se encuentran estampados en el frente del chasis. De acuerdo a la investigación que vienen realizando, algunas de aquellas piezas podrían haber formado parte de las que el Ejército Argentino había destinado al II Cuerpo de Ejército.  

viernes, 24 de enero de 2020

YA POCO QUEDA…


LA MAYORÍA DE LOS BUQUES QUE INTEGRARON LA FLOMAR EN 1978 FUERON RALEADOS DEL SERVICIO

Muy pocos buques de la Armada Argentina, que marcharon al combate en diciembre de aquel año en las heladas aguas del canal del Beagle, continúan en servicio. El resto fue desguazado, vendido o hundido como blanco naval en prácticas de tiro.





 (Pintura alegórica, del artista Carlos A. García, sobre el avance de la escuadra argentina por el canal del Beagle en diciembre de 1978 a la caza de la armada chilena)

La recopilación de datos, que luego serían volcados al libro “Hubo penas y olvidos – 1978 - La guerra por el canal del Beagle, islas e islotes adyacentes”, nos permitió concluir que -en líneas generales- el poderío militar argentino era muy superior al chileno. La excepción estaba dada precisamente en la armada. La FloMar estaba bien estructurada y con numerosos navíos de superficie y sumergibles, de ataque, defensa y apoyo, pero, aunque mucho más reducida, la flota chilena era más moderna y tenía un respetable poder de fuego.
Y si bien ellos contaban a su favor un escenario que les era plenamente conocido -con los fiordos costeros que les permitirían realizar maniobras de evasión y ocultamiento- temían la presencia del portaaviones ARA 25 de Mayo V-2.
Al margen de esto, los expertos y analistas sobre el tema son coincidentes en que aquella guerra hubiera sido eminentemente continental y allí, fuerza aérea, artillería e infantería los superaban en número, tecnología y armamentos.
Nos hemos ocupado en este blog de seguir –en la medida de lo posible- la suerte de la maquinaria de guerra desplegada por nuestro país entre octubre de 1978 y junio de 1979 (fecha en la cual se ordenó el repliegue de los últimos elementos apostados en el Teatro de Operaciones Sur – T.O.S.). Descubrimos así que algunos de los tanques Sherman, repotenciados para aquella movilización, fueron vendidos luego como rezago a Steven Spielberg y son los que se pueden ver en la película “Rescatando al soldado Ryan”. También descubrimos que el otrora Tango 01 (luego TC-91), el Boeing que transportó –y trajo de regreso a casa- a miles de soldados, fue desactivado, subastado en 2017 en $ 240.000 como chatarra y comprado por la fabricante para la extracción de repuestos (ver en este blog “TRISTE Y SOLITARIO FINAL - ¿DÓNDE ESTÁ EL TANGO 01 DE 1978?”, de septiembre de 2018).
Casi igual suerte corrieron varios de los elementos de la FloMar.
El portaaviones, otrora orgullo de la armada, fue vendido como chatarra, en u$s 300.000 dólares en febrero de 1999 y el crucero ARA Belgrano C-4, como es sabido, fue hundido en 1982 en un crimen de guerra nunca denunciado oficialmente.
De los 4 submarinos en servicios en 1978, solo continúa activo el Salta S-31. El Santa Fe S-21 fue capturado en 1982 por los ingleses en Malvinas y hundido en 1985, en tanto que el Santiago del Estero S-22 fue dado de baja y desguazado en 1981, siguiendo igual destino el San Luis S-32 en 1997.
La lancha rápida torpedera Towora P-84, fue dada de baja en 1984 y posteriormente donada a la Asociación Fueguina de Actividades Subacuáticas y Náuticas, quedando ubicada en tierra como depósito.
Las dos unidades de desembarco Cándido De Lasala Q-43 y San Antonio Q-42 fueron retiradas del servicio activo en 1981 y 1997 respectivamente. Sobre la primera encontramos datos de que fue desguazada en 1982. También lo en 2014 la lancha patrullera Muratore P-20.
De los 8 destructores que surcaron las aguas del Beagle en aquel verano de 1978, siete fueron dados de baja. Fueron desguazados: Rosales D-22 (en 1981), Almirante Storni D-24 (1981) y Seguí D-25 (1983). Fueron hundidos, al ser utilizados como blancos para prácticas de tiro de artillería naval: Almirante Domecq García D-23 (1982), Bouchard D-26 (retirado en 1985, hundido en 1988), Piedrabuena D-29 (1988) y Comandante Py D-27 (1987, hundido por un torpedo del submarino Santa Cruz S-41).
El destructor Bouchard D-27 había intervenido en el rescate de 400 náufragos del ARA Belgrano y tal vez como solapado reproche por haberse alejado del crucero al momento del fatal ataque, terminó hundido en las aguas del Atlántico sin reconocimiento alguno por el salvataje que llevó a cabo tras regresar a la zona del naufragio.
Los cuatro barreminas, Neuquén M-01; Río Negro M-02; Chubut M-03; y Tierra del Fuego M-04 fueron raleados del servicio en 1997, en tanto que los dos buques cazaminas, Chaco M-05 y Formosa M-06, fueron dados de baja en 2003.
De los siete buques avisos solo hemos podido confirmar que han sido dados de baja cuatro: Yamana A-06 (1985), Comandante Irigoyen A-01 (2009, convertido en museo en San Pedro, provincia de Buenos Aires), Comandante Somellera A-10 (hundido en 2017) y Alférez Sobral A-09 (2018). Hay datos contradictorios respecto del Thomson A-04 que alguna fuente lo indica como desactivado en 1979 en tanto que no pudimos obtener información sobre la suerte corrida por el Diaguita A-05.
Sobre el Yamana A-06, existen versiones que indican que en 1994 fue dispuesto como blanco de tiro naval siendo impactado por un misil Exocet AM39 que no logró enviarlo a pique, tarea que fue culminada por un submarino con el disparo de un torpedo SST-4. Por su parte el Comandante Somellera A-10 había sufrido un accidente en 1998 que lo hundió en puerto parcialmente. Reflotado, se intentó repararlo, pero finalmente quedó abandonado hasta que en el año 2017 fue llevado mar adentro y hundido por el disparo de un misil Exocet.
De los tres navíos de transporte, el buque cisterna Punta Médanos B-18 fue dado de baja en 1984.
De acuerdo a los datos obtenidos, de las embarcaciones que operaron en 1978 siguen activas las lanchas rápidas cañoneras Intrépida P-85 e Indómita P-86; la lancha rápida torpedera Alakush P-82; la lancha patrullera King P-21; las lanchas patrulleras rápidas Baradero P-61, Barranqueras P-62, Clorinda P-63 y Concepción del Uruguay P-64; las corbetas Drummond P-1 (hoy, P-31) y Guerrico P-2 (hoy, P-32); el aviso Gurruchaga A-03; y los transportes Canal Beagle B-3 y Bahía San Blas B-4.
Respecto de destructor Hércules D-28, (hoy, B-52) se ha experimentado una de esas ironías que tiene siempre reservada el destino. En 1978 la flota argentina que el 21 de diciembre se internó en aguas fueguinas para tratar de interceptar y neutralizar a la chilena el día D, y uno de esos grupos de tarea naval fue integrado por el destructor. En la década del 90, dada su antigüedad, fue reconfigurado y para tal fin fue enviado –nada más y nada menos- a los astilleros de la armada chilena donde se lo adaptó como transporte rápido de tropas.
Como reza una de las estrofas del tango Tiempos Viejos (de Canaro y Romero), conforme pasa el tiempo, “Yo y vos solos quedamos, hermano / Yo y vos solos, para recordar...”

jueves, 2 de enero de 2020

VALOR HISTÓRICO


EL ÚNICO TESTIMONIO SOBRE EL ROL DE COMBATE ELABORADO POR LAS UNIDADES MILITARES EN 1978

La hija de un soldado de Infantería de Marina nos hizo llegar una copia del original que conserva en su poder.




                            Anverso del Rol de Combate mecanografiado por los furrieles.


                                      Reverso del Rol de Combate fechado el 04-12-78


Gracias a Celeste Jorro, hija del s/c58 José María Jorro, quien en 1978 fue reincorporado a la Infantería de Marina para participar de las acciones desplegadas en defensa de la soberanía nacional, pudimos acceder a lo que sería –por el momento- el único documento original correspondiente a una parte del rol del combate elaborado para la Compañía Vigilancia y Seguridad de la Base Aeronaval Punta Indio.
Dicho documento, mecanografiado seguramente en una Olivetti o Remington como las que eran habituales en las oficinas de los furrieles, corresponde solo a la Segunda Sección, que estuvo integrada por un jefe, 8 mensajeros (estafetas), 3 grupos –con sus respectivos jefes- integrados por 3 pelotones cada uno, 2 grupos de ametralladoras y 1 lanzacohetes.
Fue fechado, precisamente, en Punta Indio el 4 de diciembre de 1978 y de acuerdo a su integración (23 soldados clase 1958 y 27 de la clase 1959), nos permite suponer que la compañía fue integrada con conscriptos que cumpliendo el servicio militar obligatorio habían sido originalmente dejados en la base como reserva, a los que se sumaron los reincorporados de la camada anterior. Así, la compañía fue alistada para un eventual desplazamiento un par de semanas antes del día D.
No tenemos información sobre si la Compañía llegó a abandonar su asiento de paz y en su caso el destino o punto alcanzado (debemos tener en cuenta que algunas pocas unidades y subunidades solo llegaron a alistarse y otras abortaron la misión a mitad de camino).
En el libro “Hubo penas y Olvidos” definíamos al denominado rol de combate como “Un interminable papelerío donde a cada compañía, a cada sección, a cada pelotón y a cada hombre se le establece una tarea en situación de guerra y donde todo debe funcionar a la perfección. Las órdenes recibidas en tal sentido se plasmaron en planillas y hasta en un gráfico sobre una cartulina, que indicaba cómo se conformaría la columna de desplazamiento hacia el frente de batalla (…)”.